lunes, 23 de enero de 2012

EL NEO NACIONALSINDICALISMO Y LA REFORMA LABORAL

 


El nacionalsindicalismo, nacido en los años treinta del pasado siglo y adoptado a partir de los cuarenta como base ideológica del régimen franquista fundamenta la sociedad en tres pilares básicos, Familia, Municipio y Sindicato. Todo español, se decía, nace en el seno de una familia, en un municipio y en un sindicato (la sindicación era obligatoria para obreros y empresarios) y estos tres eran también los cauces representativos de la entonces denominada democracia orgánica.

Han pasado setenta años desde entonces y los españoles seguimos naciendo (la mayoría) en una familia, en un municipio y no en uno sino en ochenta sindicatos. Me explico:

A principios de los años cuarenta se crea la OSE, Organización Sindical Española, como sindicato vertical de obligada afiliación para obreros y empresarios, con una estructura piramidal de tres escalones, nacional, provincial y local, en la que se encuadran 24 sindicatos nacionales de los que se excluyen los servidores públicos. La OSE se financia de los Presupuestos Generales del Estado, mayoritariamente y de la cuota sindical obligatoria. Los dirigentes son todos hombres del régimen igual que la mayoría de los cuadros directivos altos y medios de las empresas. El sindicato vertical es la maquinaria que permite al Estado el control del mundo laboral. Se crea la Magistratura de Trabajo en 1938; aparecen los Enlaces Sindicales y los Jurados de Empresa a partir de 1943; se celebran elecciones sindicales a partir de 1944 y se establecen los Convenios Colectivos a partir de 1958.

Setenta años después, la Magistratura de Trabajo se convierte en Juzgado de lo Social; los Enlaces Sindicales en Delegados Sindicales; los Jurados de Empresa en Comités de Empresa; se siguen celebrando elecciones sindicales y sigue habiendo Convenios Colectivos. Muy parecido todo, ¿Verdad? , hasta en la celebración del 1 de Mayo, que antes se hacía en el “Bernabeu” y ahora justo al lado en “La Castellana”. Pues si en todo esto se perecen la antigua y la nueva estructuras sindicales, hay una cosa que las asemeja totalmente, la dependencia de ambas de los Presupuestos Generales del Estado. Por eso decía antes que todos seguimos naciendo en un sindicato, no en uno sino en ochenta organizaciones sindicales que han percibido del Estado casi veinte mil millones de Euros a lo largo del pasado año; veinte mil millones que hemos pagado todos los españoles seamos o no afiliados a cualquiera de ellas.

Si el sindicato vertical era un instrumento para ejecutar la política totalitaria de la dictadura, ahora lo son para imponer por la fuerza la política totalitaria de la izquierda. Basta ver la doble afiliación obligatoria en UGT y PSOE o el ideario comunista de CCOO, por ejemplo. Si antes no se reconocía el derecho a la huelga, ahora los piquetes totalitarios de los totalitarios sindicatos no reconocen el derecho a trabajar a los que no comulgan con ella.

Si difícil es comprender y más difícil justificar que el Estado mantenga a los sindicatos y pague los hoteles cinco estrellas y los cruceros de Toxo, menos se entiende que los empresarios acudan también a la misma teta a chupar y sacar lo que puedan.

Estos imitadores del nacional-sindicalismo que no han hecho nada por intentar salvar al país de la peor de sus crisis, viviendo del presupuesto, sin bajarse del coche oficial, recorriendo campos de golf, restaurantes multi-tenedores, cruceros y hoteles multi-estrellas, igual que hace medio siglo; con el rabo entre las piernas huyen ahora del problema y dejan al Gobierno “enemigo” la patata caliente que le abrase las manos; esas manos que habrán de redactar y firmar una reforma laboral que ellos no han querido sacar adelante aun siendo la consecuencia de su desidia, su cara dura y su poca vergüenza por haber sido corresponsables del desastre compartiendo cama con el “destrozator” Zapatero y Cía.

La reforma va a salir y ellos se presentarán ante la sociedad como los mártires de un Gobierno reaccionario y seguramente hasta tendrán la desfachatez de intentar sacar a la gente a la calle. Si, habría que salir todos a la calle pero para correrlos a gorrazos.

Si después de esto Rajoy no es capaz de eliminar totalmente las subvenciones a sindicatos y patronal, acometer una nueva ley de huelga que garantice la libertad de los que no la compartan y cargar a los sindicatos el mantenimiento de sus “liberados”, estaremos ante un nuevo rebrote del sindicalismo vertical que ya creíamos olvidado.

                                                       http://www.pacodelhoyo.blogspot.com/







lunes, 16 de enero de 2012

MARIANO, QUE ME "DESAPUNTO"

Este enfermo y casi desahuciado Estado Español precisa de dos tratamientos urgentes pero distintos para salvar de él lo que se pueda. El primero un tratamiento de choque, con intervención quirúrgica, cuidados intensivos, medicación adecuada y régimen severo. El segundo, que debe hacerse simultáneamente, para cuando el enfermo vaya a ser dado de alta, una limpieza general de su entorno, desinfección, desinsectación, desratización, desparasitación, levantamiento y limpieza de alfombras, tapices, muebles, cuadros y lámparas etc. etc., de forma que cuando el enfermo regrese a casa no vuelva a infectarse con lo mismo que antes le produjo la enfermedad.

En esto deben andar Mª Dolores y Mariano, cada uno en su terreno. Y digo que deben andar porque lo estoy suponiendo, no porque lo vea. Empieza a verse algo del primer tratamiento, más lento en Toledo que en Madrid a pesar del tiempo transcurrido y poco o nada se sabe del segundo.

Mala memoria ha de tener Rajoy si olvida que hace ocho años podía haber estado donde ahora está si no fuera porque su mentor, Aznar, había cometido el descuido de no aplicar el segundo tratamiento en el Ministerio de Interior, cosa que sí hizo su sucesor, Zapatero, en todos los demás y con tanto celo que no dejó títere con cabeza que sonara u oliera a derecha.

Sorprendido y estupefacto me han dejado las declaraciones de la Vicepresidenta en el sentido de que “no hay que mirar hacia atrás”. Si con esto da a entender que no va a haber segundo tratamiento para esta paupérrima y desangelada España, apaga y vámonos. ¡Menudo favor para el Fiscal General del Estado!.

Si las medidas de choque económicas no se acompañan de una política de regeneración, de limpieza, de exigir responsabilidades allá donde se detecten pufos, de imponer austeridad en todos los rincones del sector público empezando por la desacreditada clase política. Si se permite que quienes han convertido España en un barbecho se vayan de rositas, el cambio no habrá servido para nada.

¿Es que Mª Dolores no va a seguir investigando la actuación de Barreda y Moltó en la extinta CCM o en el Aeropuerto de Ciudad Real?. Y sabiendo que la Administración de la Comunidad está en manos de un aparato burocrático creado por los socialistas a su imagen y semejanza, donde pululan comisarios políticos y enchufados y donde la carrera administrativa se ha saltado a la torera desde los primeros escalones, ¿No va a hacer Mª Dolores la limpieza necesaria para conseguir una Administración eficaz, competitiva y transparente, donde cada uno triunfe por su esfuerzo y por sus méritos?

Mal hemos comenzado viendo como se condecora con las máximas distinciones del Estado a quienes lo han destrozado. Y no vale oír decir que esto es una costumbre ni norma ni otras zarandajas. Si es verdad que Zapatero y su gobierno han falseado las cuentas, han mentido a la Nación, han derrochado sin cuento y han llevado a España a la ruina, lo que debería hacer Rajoy es llevarlos a los tribunales en vez de condecorarlos, máxime cuando uno de los condecorados está siendo investigado por el Supremo por mil y un delitos.

No solo se condecora al adversario sino que además se le ficha para el Gobierno. El nombramiento de Carmen Vela como Secretaria de Estado de Investigación debería hacer sonrojar a ella misma, a quien la ha propuesto y a quien ha dado el visto bueno. No ya por la trayectoria política de la misma, que ya es motivo suficiente, sino por la ofensa que hace Rajoy a la gente de su partido. Seguramente Carmen Vela es una profesional competente y una experta en la materia; no lo pongo en duda, pero en el Partido Popular hay un montón de personas tan competentes como ella o quizás más que ella y que además se han dejado la piel en estos ocho años de sequía para que Rajoy pueda estar ahora en la Moncloa.

Si de verdad lo que ha insinuado Soraya es reflejo del pensamiento de Mariano estamos arreglados. Y no es por odio ni por revanchismo; es simplemente por higiene, Si no se desmonta el zapaterismo con todas sus ocurrencias y despropósitos, España podrá superar el bache económico pero seguirá su proceso de descomposición como sociedad y como nación y además se habrá traicionado la voluntad de una gran mayoría de españoles que votaron a Rajoy para que aplicara al enfermo Estado Español todos los tratamientos necesarios.

Si lo que apunta es lo que va a ser, Mariano, como dicen en mi pueblo: “Yo me desapunto”.

http://www.pacodelhoyo.blogspot.com/ (El Pueblo de Albacete, lunes 16 de enero de 2012)

VENDER, !QUÉ REMEDIO QUEDA!

Cuando en alguna familia ocurre alguna desgracia a la que hay que hacer frente con medios propios; cuando un hijo ha resulta ser “un bala” y hay que responder por lo que ha hecho; cuando el padre ha salido malparado de su afición al juego; cuando el negocio ha fracasado; cuando las deudas ahogan sea cual fuere el motivo, el primer recurso del que se echa mano, si lo hay, es el de vender lo que se tiene para tapar los agujeros. Vender para pagar; tan antiguo como el mundo. Pedir para pagar es seguir debiendo, aunque el plazo se alargue, al final hay que responder; es la pescadilla que se muerde la cola.

No entiendo como los que han dejado la región como un barbecho o sus adláteres que también han disfrutado de la cosecha, pueden criticar ahora el que se tome una de las pocas medidas que son posibles, la de enajenar patrimonio.

Lo han gastado todo, lo que había y lo que no. Han pedido crédito endeudándose hasta las cejas hasta que les han cerrado el grifo. Han arruinado una entidad bancaria a fuerza de desviar su negocio típico para atender oscuras operaciones de sospechosa finalidad y dudosa legalidad. Han llevado a la ruina a miles de autónomos y pequeños empresarios, y más y más y más. Ahora se rasgan las vestiduras porque en Fuensalida venden coches y edificios; pues que se armen de paciencia porque seguramente habrá que vender hasta los muebles.

El parque de vehículos es exagerado y el mantenimiento ruinoso por los costes del personal, material e instalaciones. Hay municipios como Yeste y otros de la Sierra que tienen una veintena de coches oficiales y apenas son tres mil habitantes. En los tiempos que corren hay otras formas de disponer de vehículos. La Administración pública se debe gestionar con criterio empresarial y de todos es sabido que las empresas no compran coches ni tienen chóferes. Hacen leasing, renting o cualquier otra modalidad que les permite utilizarlos sin necesidad de mantenerlos, repararlos o reponerlos. Sale más barato y da menos problemas. Una buena gestión en este sentido pasaría por desprenderse de casi todos ellos, a excepción de algunos para máximas autoridades y los vehículos para trabajos muy especiales, ambulancias, bomberos, forestales y pocos más.

Los señores funcionarios que por razones de su trabajo han de desplazarse en coche por el territorio han de desprenderse del chófer oficial y acostumbrarse a conducir ellos. Es cierto que gran parte de los mismos ya lo hace pero aún quedan reductos caciquiles en donde el funcionario, aunque sea del nivel más ínfimo, necesita el coche y el chófer para que al llegar a cualquier lugar le vean descender del vehículo desde el asiento trasero derecho. Bajarse por la puerta de atrás sigue teniendo su importancia.

Con los edificios pasa otro tanto. Sobran muchos en propiedad y muchos más de alquiler y otros muchos que no sobran pero que están poco o mal utilizados. En Albacete concretamente, que no es capital “del reino”, proliferan como hongos los edificios y locales oficiales, de la Administración Central y de la Autonómica, bastante separados unos de otros dificultando en exceso las gestiones de los usuarios. Avda. de España, Simón Abril, Tesifonte Gallego, Calderón de la Barca, Nueva, Alcalde Conangla, Francisco Fontecha, Avda. Estación, Paseo de la Cuba, Alarcón, Iris, Guardia Civil y otras más que me dejo, son las calles por donde se dispersan los servicios administrativos dependientes de Madrid y de Toledo.

Si la Administración, sobre todo la regional, adelgazara digamos que hasta dos o tres tallas menos, que sería lo suyo, y las dependencias fueran más funcionales con más zonas de trabajo comunes y menos despachos, despachitos y antesalas, al final sobrarían edificios; se gastaría menos dinero en mantenimiento y los servicios administrativos estarían más concentrados beneficiando las gestiones de los usuarios. Si toda la infraestructura de la administración pública se gestionara con criterios empresariales, otro gallo nos cantara.

www.pacodelhoyo.blogspot.com (El Pueblo de Albacete, lunes 9 de Enero de 2012)

EL BOTELLÓN

 
Estaba convencido, ignorante de mí, que con el nuevo gobierno municipal se ponía punto final al vicio de prohibir. Grave error de apreciación que pone en entredicho mi acumulada experiencia vital. Nada ha cambiado, seguimos en las mismas de siempre: Cuando se prohíbe algo es porque no se ha sido capaz de convencer a la gente de que tal cosa es perjudicial, molesta, peligrosa etc. Prohíben porque no convencen. La “propuesta de aprobar la modificación de la Ordenanza Reguladora de Espacios Públicos de Albacete, para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana y el civismo”. Es decir, la ordenanza anti-botellón y anti-prostitución callejera, no solo no va a solucionar los problemas sino que, en el primer caso, la reacción del principal colectivo implicado, los jóvenes, puede llegar a agravarlo.

La ordenanza anti-botellón pretende prohibir el consumo de bebidas en general y preferentemente las alcohólicas, en espacios públicos y además que puedan molestar a los vecinos y se aplicará en todo el término municipal de Albacete menos en la zona y otras terrazas autorizadas. Según esto, los jóvenes no se pueden reunir para ingerir bebidas (Coca-Cola) y aún menos bebidas alcohólicas (Coca-Cola con ginebra) en espacios públicos (calles, parques, solares, descampados etc.) y molestando a los vecinos (ruidos hasta determinados decibelios). Si, en cambio, pueden hacerlo en determinados lugares como la zona y terrazas autorizadas, sin preocuparse de la cantidad de alcohol ni del ruido. Es decir y como conclusión, va a haber un botellón autorizado y un botellón prohibido.

Igual se molesta en la explanada de la plaza de toros que en la calle Tejares. Las terrazas ocupan las calles enteras, Concepción por ejemplo, obstaculizando el paso a los transeúntes que tienen que ir sorteando las mesas. Los chiringuitos para fumadores instalados en aceras y calles peatonales también incomodan a la población en general. Se multa a quienes aparcan momentáneamente su vehículo en una calle peatonal aunque esté repleta de garajes y se permite en cambio la ocupación indefinida de la misma por terrazas y garitos. El botellón legal es igualmente ruidoso y sucio y si así no lo creen, que hagan una encuesta entre los habitantes de la zona, midan el grosor de los cristales de sus ventanas o miren la suciedad acumulada en portales y cocheras.

Lo que diferencia a ambos botellones es que el legal es rentable para las arcas municipales.

El Artículo 21 de nuestra Constitución dice: Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que solo podrán prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

No parece que esto case con lo que la Alcaldesa pretende ni que el gobierno municipal tenga potestad para prohibir que los jóvenes se reúnan con fines pacíficos en su ciudad, sus calles, sus plazas y sus parques, como tampoco la tienen para prohibir que al tiempo, tomen alguna bebida como se ha hecho toda la vida, cada generación en su momento y en su lugar dependiendo del poder adquisitivo de cada uno.

Si están en su derecho de sancionar el hecho de generar suciedad, armar escándalo o ingerir alcohol o tabaco los menores. Esto tiene solución si se la quiere encontrar. Basta con delimitar una o varias zonas, instalar contenedores de basura y cabinas de aseo portátiles. Ordenar la vigilancia a la Policía Municipal. La identificación y prueba de alcohol a menores así como la detención y aviso a los padres o tutores de los mismos si ello fuera menester. Al mismo tiempo, se monta una campaña publicitaria, se visitan los centros docentes y se les explica a los jóvenes las bondades de mantener limpia la ciudad utilizando los contenedores, permitir el descanso a los demás ciudadanos, entre los que se incluyen sus propios familiares, la necesidad de ir documentados y el peligro que supone para la salud la ingestión de alcohol y el consumo de tabaco. Les voy a poner un ejemplo. ¿Por qué las paredes blancas de la parte posterior del Carlos Belmonte no tienen ni una pintada? Porque se ha convencido a los grafiteros de que esa zona ha de permanecer limpia y a cambio se les ha permitido ejercer su arte en las paredes posteriores del Copete y en otros lugares igualmente apropiados. Nada es imposible si la razón y el diálogo se imponen. El joven es rebelde por naturaleza y tiende a ir contra todo lo que se le impone si no lo entiende o no se le explica. Lo que va a pasar ya lo sabemos. El conflicto está asegurado.
                                 (El Pueblo de Albacete, lunes 2 de Enero de 2012)

lunes, 26 de diciembre de 2011

SIN PENA NI GLORIA

No se me ocurre otra forma de definir cómo ha sido el paso del III Centenario por la historia sisanteña. Y no sé si esta apreciación corresponde realmente a la realidad o a mi estado de ánimo por haber albergado demasiadas ilusiones por este acontecimiento. ¿La salida del Nazareno en el año 2000 sirvió para amortiguar el impacto que el centenario había de tener en los sisanteños o quizás fue la verdadera celebración del evento vista la masiva participación popular en el mismo?. Yo me inclino por lo segundo ahora que puedo comparar y reconozco que la expectación que levantó el jubileo del 2000 superó con creces a la reducida movilización popular del 2011. Cierto es que en aquella ocasión se aprovechó un fin de semana y ésta ha caído en un miércoles de un mes en el que la gente ya suele está trabajando y los críos han comenzado el curso escolar

No seré yo el que juzgue si fue un acierto o una equivocación celebrar la misa en un descampado a las cinco de la tarde bajo un sol de justicia pero si puedo asegurar que a esa hora tuve que ir a la Plaza a buscar unos amigos que venían de Albacete y ante mi sorpresa, contemplé como las terrazas de los bares estaban repletas de gente a la sombra de los árboles.

Tampoco me corresponde a mí juzgar si la utilización de los medios publicitarios fue la más correcta. Si puedo asegurar en cambio que en Albacete y pueblos cercanos al nuestro, a excepción de La Roda, no se conocía apenas este acontecimiento. No hay voluntad entre los sisanteños de salir del provincianismo rancio conquense y abrirse más a cuanto nos rodea y se identifica con nuestra forma de vida, nuestras costumbres y nuestra cultura.

Jamás he entendido el Centenario únicamente como celebración religiosa, más bien al contrario, creo que aún siendo lo religioso lo trascendental, el pueblo debía aprovechar esta circunstancia para proyectarse dentro del entorno geográfico, pueblos (muchas leguas a la redonda), provincias (Cuenca, Albacete y Valencia) y Comunidades Autónomas (Castilla la Mancha, Valencia y Murcia) y atraer inversiones públicas y privadas para ampliar las posibilidades de trabajo y mejorar la calidad de vida de los sisanteños. Nada de esto se ha hecho salvo llenar la andorga de doctos ignorantes de lo sisanteño que vinieron a vendernos humo a buen precio. El desinterés por parte del poder político (local, provincial, autonómico) ha sido una realidad, escusada en una crisis que para cosas más importantes no se reconocía.

En fin, el centenario ha pasado. Cada uno contará la feria según le haya ido en ella. La historia pondrá en su sitio a cada uno de los principales actuantes y a mí solo me queda agradecer de todo corazón el trabajo realizado por numerosas personas que han dado lo mejor de sí mismos y han puesto todo su interés para que la celebración fuera un éxito. Si han cometido equivocaciones no habrá sido por voluntad propia. El errar es inherente a la condición humana y solo puede hacerlo los el que hace algo o toma decisiones; el que se dedica solo a mirar nunca yerra

Al mismo tiempo quiero reprochar a otras personas sus malas artes para desprestigiar, torpedear, entorpecer y arruinar el acontecimiento y condeno las numerosas manifestaciones anónimas insultando a troche y moche a cuántos han tomado parte activa en la organización. Es lamentable que el “Foro Sisante” y otros similares puedan ser el escondite de los cobardes, de los que insultan sin dar la cara, de los que hacen daño gratuitamente sin reparar en las consecuencias de sus actos, de los inútiles que no siendo capaces de hacer nada positivo se justifican denigrando a los que desinteresadamente hacen algo por la sociedad sisanteña. Aunque cierto es lo de “calumnia que algo queda”, no es menos cierto que no podrán acallar con sus insultos las voces que defienden el trabajo bien hecho.

El próximo centenario lo organizaremos seguramente mejor.

Carta del Director "6 Flores" Nº 28, Diciembre 2011

POR FIN

Por fin, menos mal, ya era hora, gracias a Dios, el más inútil de cuantos españoles han ejercido labores de gobierno se va a contemplar, junto a su vicepresidenta, las poco amenazadoras nubes de ese depósito de celebridades que es el Consejo de Estado.

Por fin, menos mal, ya era hora, gracias a Dios, con él se van también toda esa sarta de gilipolleces y ocurrencias que han caracterizado su mandato.

Y por fin, menos mal, ya es hora y gracias a Dios:

Dejaremos de estar señalados los que no utilizamos el argot de la progresía de ciudadanos y ciudadanas o miembros y miembras, aquel que solía utilizar una secretaria del foro de participación ciudadana cuando decía: “Los y las miembras aquí reunidos y reunidas …”, con la aquiescencia de su superior, todo un profesional de la enseñanza.

Olvidaremos la regla matemática de la división por dos y volveremos a ser gobernados por los que realmente estén capacitados para ello, sean todo hombres o todo mujeres, que en ello está la verdadera igualdad.

Aparcaremos la asignatura de “Educación para la Ciudadanía”, que no es otra cosa que una mala copia de la “Formación del Espíritu Nacional” del franquismo y poso subyacente de la esencia dictatorial y totalitaria de la izquierda.

Recordaremos el fatídico año 1936 como aquel en que los españoles de la época no fueron capaces de razonar y entenderse. Como algo que nunca debió ocurrir y que hoy no debemos añorar y menos recrear para volver a dividirnos. La memoria histórica pasará a ser la asignatura que nos enseñe cómo aprender de nuestros errores para no volver a caer en ellos.

Volveremos a creer en la familia como célula básica de la sociedad. Tener hijos ya no será símbolo de la decadencia burguesa y dejaremos de ridiculizar o despreciar a las que paren y de aplaudir a las que abortan.

Veremos a los homosexuales como miembros de la sociedad que siempre hubo y siempre habrá, huyendo de toda discriminación pero también de todo excesivo protagonismo y especial e injustificada atención. Conseguiremos que el concepto de matrimonio no sea aplicable a la unión entre personas del mismo sexo y menos aún la adopción, lo cual no impide que su unión en pareja sea regulada legalmente como las demás.

La mayoría de edad deberá condicionar indispensablemente determinadas situaciones como la del aborto. La ocurrencia de permitir abortar libremente o adquirir del mismo modo la píldora abortiva del día de antes, del mientras y del después a quienes al mismo tiempo se prohíbe tomar una cerveza en lugar público por razón de la edad, es sencillamente un despropósito y una locura.

Seguramente asistiremos a un proceso de regeneración política donde no quepa el mangoneo y donde las personas hagan incursiones temporales en ella, sin considerarlo como profesión o medio de vida. Seguramente también se impondrá el sentido común entre nuestros políticos y hasta podrán entenderse en el Senado hablando la lengua oficial de España, el castellano, sin necesidad de traductores.

Olvidaremos esa recreación de la Escuela de Traductores de Toledo en forma de Alianza de Civilizaciones, que como idea no deja de ser una sandez y más aún cuando los gastos corren por nuestra cuenta. Ya hace siglos que nos entendemos con los moros, los judíos, los indios o los chinos sin necesidad de pagar por ello, salvo lo que les compramos.

Asistiremos al resurgir del arte en toda su amplitud, premiando la creatividad y la imaginación y relegando a la farándula subvencionada a seguir rascándose las cejas en el almacén de la alfombra roja.

Aún en la dificultad, sentiremos alivio al vernos gobernados por personas competentes, experimentadas y profundamente conocedoras de la sociedad y de los problemas que la acucian, lejos de aquellos cuya única ocupación conocida fue la de servir al partido y a sus líderes.

Por fin y aunque el túnel se nos haga largo, veremos la luz.

Paco del Hoyo, http://pacodelhoyo.blogspot.com/
Publicado en El Pueblo de Albacete 26/12/11

EL PARO, LA ECONOMÍA SUMERGIDA Y LA FAMILIA

Estamos en Diciembre, a punto de finalizar el histórico y malogrado año 2011 y es hora de hacer balance aunque la foto resultante no sea de las que se enmarcan y cuelgan en la pared del salón. A nivel nacional, los casi medio millón de parados más que este año se suman a los cuatro millones y medio que había en Enero y la reducción de cotizantes a la S.S. que la pone al borde de la quiebra, son los datos más significativos. Los resultados de las pasadas elecciones de Noviembre albergan la esperanza de encontrar un oasis tras la larga y penosa travesía del desierto que nos aguarda. La Unión Europea, que cada día nos ilusiona menos, en apariencia nos ayuda y en realidad nos hunde. A cambio de los tan cacareados fondos estructurales y fondos de cohesión ha desmantelado nuestra industria, ha dejado yermo nuestro campo y nos ha condenado a ser un país de servicios de segunda clase porque las empresas punteras de servicios no están ubicadas precisamente en España. Nos han dejado las playas porque no se las pueden llevar pero se han hecho dueños de gran parte de ellas y nos están imponiendo su explotación, sus normas y sus costumbres.

No voy a insistir en argumentos tan manidos como la crisis, el desgobierno, el gasto y la corrupción. Todos tenemos ya una opinión creada y trasmitida a las urnas hace pocos días. Sí voy a insistir en algo que todos conocemos y todos callamos, las cifras reales del paro. Zapatero inicio su primer mandato con una tasa de desempleo del 10,70 %, 2.227.200 parados y 17.865.000 ocupados, herencia del gobierno de Aznar, que a su vez había heredado de González 3.932.900 desempleados, el 22,83% y 12.626.000 ocupados. A final del tercer trimestre de este año las cifras de paro alcanzaban el 21% con 4.978.000 personas sin trabajo y apenas 17.000.000 de ocupados, lo cual viene a decir que en las dos legislaturas de Zapatero no solo no han encontrado trabajo cuatro millones de demandantes de empleo sino que se han eliminado un millón de los ocupados en el 2004.

Todos sabemos que estas cifras de paro no son reales. Si lo fueran España habría reventado por los cuatro puntos cardinales y no ha sido así. La economía sumergida ha subido en el periodo Zapatero desde el 20% al 25% del PIB, y el fraude fiscal alcanza la friolera de 240.000 millones de Euros, siendo las causas más conocidas la facturación sin IVA, los trabajadores no dados de alta en las empresas y el trabajo domiciliario y las chapuzas. Gracias a esto y al sacrificio soportado por las familias, la situación se ha ido manteniendo y no ha desembocado en huelgas o tumultos callejeros. Cómo se explica si no que la gente no haya salido a la calle ni aún en la huelga general descafeinada y consensuada entre Sindicatos y Gobierno, en la que participaron pocos más que los liberados y empleados sindicales.

Pero donde quiero ir a parar realmente es al hecho de que en el mejor momento de bonanza económica, entre el 2006 y 2007 que se consiguió la cifra record de veinte millones y medio de ocupados, quedara un poso de 1.765.000 parados, un 8%. Esto es lo que no se entiende. Un 8% de parados cuando nos invadían los moros, negros, búlgaros, rumanos, sudamericanos y todos encontraban trabajo, supone un porcentaje elevado de personas poco aficionados al curro y mucho a vivir del cuento. Los de larga duración que apuraban los plazos de prestación y de ayuda familiar renunciando a cuantas ofertas laborales pudieran llegarles. Los extremeños y andaluces del PER que para qué se iban a preocupar si con una veintena o poco más de jornales anuales cobraban todo el año. El sector hostelero y otros fijos discontinuos, con seis meses de actividad y unos cuantos de paro y algunos más que habrá pero que desconozco. No es asumible que en un periodo caracterizado por la continua creación de empleo, cinco millones en diez años, en el que todo el mundo encontraba trabajo hasta los que venían con una mano atrás y otra adelante, hubiera un porcentaje tan elevado de inactivos. ¡Qué digo, inactivos!, que va, ni mucho menos, Todos activos y muy activos pero en lo suyo, en la chapuza a domicilio, en los bancales de olivos propios, en los salones de bodas los fines de semana etc. etc. No sé qué será peor si un millón y medio de gandules o un millón y medio de caraduras y listillos.

Asignatura pendiente para el nuevo Gobierno, controlar el paro, vigilando el rechazo de ofertas de empleo y el trabajo a escondidas, obligando a realizar cursos de formación y trabajos para la sociedad a todos los que reciben prestaciones, controlando el desmadre del empleo comunitario de los Ayuntamientos, eliminando o endureciendo el PER y un largo etc. de cosas en las que confío entrarán a saco. Mientras haya en España quién presuma de trabajar en “La Psoe”, quienes sueñen con ser liberados sindicales o funcionarios, o de los que pasan el día buscando al terrateniente que cobra menos por firmar las peonadas; mientras haya funcionarios y políticos que hagan de la corrupción estilo de vida; mientras este sea el reino de pícaros y listillos, no habrá prosperidad ni progreso. Los que pregonan la igualdad de los españoles en la miseria y la desdicha haciendo de la riqueza el estandarte del enemigo pero instalados en ella. Los que defienden la socialización del hambre, de la incultura y de la apatía; todos ellos son los responsables de cuántos españoles no pueden acceder a un derecho constitucional como es el trabajo y de cuántos, acostumbrados a vivir de la milonga, no dan un palo al agua esperando el maná de cada día. Y como responsables de este retroceso histórico, repetido en menos de una veintena de años, no son dignos de llamarse progresistas ni hacer del progreso su bandera. Progresar es crear riqueza. Ellos la destruyen

Otro factor determinante para ayudar a sobrellevar la crisis ha sido el enorme sacrificio de las familias, que han estado y están soportando las consecuencias de la falta de empleo y de ingresos. Haya infinidad de padres que están haciendo frente como garantes a las hipotecas contraídas por los hijos y que estos no pueden pagar. No menos numerosos son los abuelos que se han tenido que hacer cargo de los nietos por no poder llevarlos a las guarderías y tampoco son menos los que con una triste pensión de jubilación están manteniendo a sus hijos y sus nietos. De buscar una residencia para los abuelos por la a veces egoísta imposibilidad de atenderlos, hemos pasado al reparto por meses, de ellos y de lo que parece ser más importante, de la pensión. Son estas familias, las que Zapatero y sus pupilas desprecian por considerarlas antiguas y rancias, las que a la hora de la verdad están saliendo al quite, por el tirón de la sangre y por la secular generosidad que caracteriza a los bien nacidos y mejor criados. Que diferente hubiera sido en el caso de esas desestructuradas familias modernas zapateriles de aidas y pajines en donde suelen ir dos por tres calles y donde el individualismo y el egoísmo son valores en alza. La crisis ha servido de parapeto a las familias frente a los vientos disgregadores de la mal llamada progresía.

Que inmenso se hará el desierto, Mariano, si no reparas en componer la tropa que te acompañe para cruzarlo.

Paco del Hoyo http://www.pacodelhoyo.blogspot.com/
Publicado en El Pueblo de Albacete el 12/12/11

lunes, 28 de noviembre de 2011

PAZ Y AMOR



PAZ Y AMOR


Este eslogan, puesto en boca de dos hippies por el humorista José Mota tiempo atrás, me gustaría que fuera un poco lo que defina la celebración de los próximos acontecimientos sisanteños. Paz, como ejercicio de libertad y tolerancia, como consecuencia normal de nuestro normal comportamiento, como resultado de nuestro buen hacer cotidiano, como signo de identidad de un pueblo inteligente y maduro. Amor, como vacuna contra odios y rencores, a veces tan frecuentes; como aceptación y reconocimiento de cuanto nos rodea, nos guste o no; como valoración positiva de cuantas personas, hechos y circunstancias han influido en nuestra sociedad sisanteña para que hoy seamos lo que somos y como somos.

Mientras esto escribo oigo por la radio los comentarios de la tercera visita del Papa a tierras españolas y me vienen a la memoria las imágenes vistas en las diferentes cadenas de TV, tanto de las caras de entusiasmo de los peregrinos como de las expresiones de odio de los manifestantes contrarios a la visita.

No comparto ninguno de los argumentos de estos últimos y aunque creo que la llegada de peregrinos se va a saldar con la transformación de unos cuantos miles de turistas sudamericanos y europeos del Este en otros tantos miles de inmigrantes ilegales, difíciles de controlar y de expulsar, si creo firmemente que la visita papal, en cuanto a la dignidad del visitante como Jefe del Estado Vaticano y como cabeza de una Institución milenaria que congrega a cientos de millones de creyentes por todo el mundo, merece al menos el respeto de todos.

Pero no dejo de preguntarme el por qué de ese odio de aquellos que con una visión sectaria de la realidad tratan de eliminar todo aquello con lo que no comulgan. Yo no soy ateo, ni profeso el islam ni el budismo ni el judaísmo y me encuentro en las antípodas de anarquistas y antisistemas pero defiendo el que otras personas puedan serlo o lo puedan hacer y cuando no estoy de acuerdo, desde mi punto de vista occidental y cristiano, con el desprecio a los derechos humanos que estos frecuentan, no quemo mezquitas ni salgo a la calle lanzando insultos a troche y moche ni apaleando indigentes ni a su versión reciente de indignados.

Viene esto al hilo de que en nuestro ínfimo universo sisanteño también levantan la voz, aunque no en tribuna pública, los que prescindirían de la celebración del centenario y ya, en la tribuna anónima de los foros, los que como siempre no se atreven a decir públicamente lo que piensan.

La celebración del centenario es un hecho singular en la historia sisanteña véase desde la óptica religiosa o desde planteamientos escépticos. La historia se escribe con letra mayormente pequeña, la del día a día, pero ocasionalmente hay acontecimientos que pueden ser afortunados o desgraciados para quien los vive o los presencia. La nueva iglesia, las ermitas, la epidemia de cólera, la guerra carlista, los franceses, el convento, la llegada del Nazareno y su celebración centenaria, la guerra civil etc.. Esta es nuestra historia con letra grande, la que nos ha proporcionado risas y lágrimas, satisfacciones y desvelos; pero aquí está, y en este caso, los que tenemos la suerte de asistir en presente a uno de estos eventos, podemos optar por esconder la cabeza cual avestruz o elegir estos días para un repentino viaje o lo más sensato, disfrutar y agradecer cada uno a quién quiera el hecho de estar vivo en esta conmemoración tan dilatada en el tiempo.

Con fe o sin ella, la celebración del centenario no debería dejar a nadie indiferente. Se trata ciertamente de una fiesta religiosa pero acompañada por vocación popular de una serie de actividades y actos laicos a lo largo de todo un año, con los cuales cualquiera puede identificarse.

Para los actos religiosos, tan importante es la devoción de los creyentes como el respeto de los que no lo son. La generosidad, las buenas maneras y el “buen rollo” deben ser la nota dominante y en este sentido, los sisanteños debemos ser celosos de nuestra fiesta y vigilantes de cuantas influencias venidas de fuera puedan enturbiarla.

Es curiosa a veces la fe de los sisanteños. Recuerdo que una persona con la que tengo buena relación se jactaba en decir cuando el jubileo que lo mejor era quemar el convento con todo dentro. Afortunadamente ha evolucionado y, aunque ajeno al asunto, hace unos días se manifestaba de otra forma. Tengo un amigo al que quiero mucho que dice con frecuencia que no cree en Dios pero en cualquiera de las conversaciones que hayamos tenido sobre diferentes asuntos, siempre ha salido Dios a relucir y además de forma insistente. No menos curiosa es la visita al Nazareno de los recién casados por lo civil. La foto con Alcalde y Juez en el horroroso marco del salón del Ayuntamiento difiere mucho de la grandeza y belleza del convento y del Nazareno. Hay quién dice que los sisanteños aunque se casen civilmente, es tanta la devoción al Nazareno que no pueden dejar de ir a visitarlo tras la boda. Otros dicen que es una falsedad y que solo buscan la foto que no pueden conseguir en otro lugar. Unos piensan que las monjas no deberían permitir esas visitas; otros creen que mientras el platillo recoja todo es permisible siguiendo aquel refrán que dice que “todo es bueno para el convento, decía un fraile que llevaba una puta al hombro”. Yo pienso que nada tienen de malo tales visitas. No molestan al pueblo salvo a los invitados por la espera. Facilitan al fotógrafo la posibilidad de aumentar el presupuesto. Dejan o deben dejar una suculenta limosna en el platillo del convento y además no engañan a Dios; en todo caso se engañan a sí mismos porque considerándose no creyentes tienen al Nazareno siempre presente en la parte más noble de su casa.

De vuelta al centenario, no debo dejar pasar la ocasión de recurrir una vez más a la generosidad de los sisanteños, los de dentro y los de fuera. Generosidad para con nosotros mismos, para con los visitantes y para con quienes guardan celosamente ya va para tres siglos la imagen de Jesús el Nazareno.

Tan de Sisante es el Nazareno como el templo y las dependencias construidas para custodiarlo. El paso de los años no perdona y el envejecimiento progresivo de monjas y edificios debe llevarnos a pensar que en un futuro no muy lejano, el pueblo tenga que asumir determinadas responsabilidades en el mantenimiento y conservación. A nadie le gustaría ver en estado de ruina aquello de lo que tanto presumimos y a lo que tanto amamos. La situación en estado ruinoso de la casa del Padre Hortelano y la pérdida de algunas joyas de nuestra arquitectura religiosa en el pasado siglo debería hacernos recapacitar sobre la conservación de nuestro patrimonio histórico. Quizá sea este el momento de sentar las bases para adoptar soluciones a lo que se presume inevitable.

Para terminar y recordando mi oficio de “negro” os envío desde “6 Flores” la invitación, actualizada, que un día sirvió como saluda de la autoridad en un programa de feria.
 Paco del Hoyo

Carta del Director “6 Flores” nº 27, Septiembre 2011

CUANDO TODO COINCIDE





CUANDO TODO COINCIDE



Queridos lectores, recluído en la “suite” 206 del Hospital Universitario “Internacional” de Albacete, lo más parecido a una trampa para leones en la selva por lo fácil que es entrar y el trabajo que cuesta salir; esto que aquí os cuento os va a resultar próximo e incluso familiar y además no es algo que ocurre solamente en nuestra pequeña comunidad local; todo lo contrario, mi planteamiento bien podría referirse a cualquier lugar de nuestra variada Geografía.

Hay elementos en nuestra sociedad que cuando funcionan dentro de la normalidad o cumplen escrupulosamente la finalidad para la que están creados, conducen a un estado bienestar y de paz social que todos apreciamos y disfrutamos, pero cuando estos dejan de ser ideal de comportamiento o se baja la guardia en el cumplimiento de la obligación, puede darse que la coincidencia de todos ellos conduzca a todo lo contrario.

EL PRIMERO:

Hay miles de pequeños negocios repartidos por nuestros pueblos que generan sustanciales cantidades de dinero en efectivo, cantidades que buscan a diario el refugio bancario donde lo hay, que no en todos los lugares y lógicamente no a todas las horas.

La combinación bar, estanco, loterías del Estado se da en cientos de pueblos españoles, con o sin Banco, con o sin Guardia Civil, con o sin cajero automático para ingresar.

El tabaco se paga cuando se hace la saca, semanal o quincenalmente y las apuestas del Estado se liquidan semanalmente. Aunque estos establecimientos hagan su ingreso diario en el Banco o Caja al final de la mañana, siempre acumularán un remanente de lo recaudado por la tarde y noche que habrán de poner a buen recaudo, cada uno con los medios disponibles. Las máquinas tragaperras, que se abren periódicamente y los bienes en especie como cajas de tabaco y de bebidas son también un elemento de riesgo que hay que vigilar, ¿de quién?, pues de los amigos de lo ajeno, los ladrones, que siempre los hubo, los hay y los habrá.

En muchos casos no se cuidan los detalles y las precaunciones son mínimas. Se hacen los ingresos cada día a la misma hora, se deja ver lo que hay en la caja, se comentan ciertos detalles delante de desconocidos, no se adoptan medidas de seguridad bien visibles etc. etc.

El SEGUNDO

La emigración está en el origen de la humanidad. El mundo se pobló gracias a los movimientos migratorios que desde África surgieron, extendiéndose por Asia, Europa y América y llegando, en un alarde de valentía no exenta de curiosidad, necesidad o casualidad, a poblar las más recónditas islas oceánicas.

La Península Ibérica fue desde tiempos remotos lugar de paso y de destino. Nos invadieron desde el Mediterráneo fenicios, griegos, cartagineses y romanos; desde África los árabes y desde Europa celtas, suevos, vándalos, alanos y godos. Unos permanecieron más que otros pero todos dejaron su poso en esta vieja piel de toro.

No hace tanto que se fueron los últimos, algo más de cinco siglos y ya los tenemos aquí de vuelta otra vez. Desde luego no como vinieron entonces sino de forma pacífica, arrastrados por la necesidad y la esperanza. No solo los magrebíes sino también los subsaharianos, el África negra a la que fuimos de excursión los europeos y volvimos cargados de trofeos, de oro, de diamantes y de olvido. Del Continente americano hoy nos devuelven el salto que allá dimos a finales del siglo XIX y principios del XX y desde el Este, como en tiempos vinieran los “bárbaros”, ahora toca a los menos favorecidos de los países de la Europa oriental, arruinados moral y físicamente por medio siglo de comunismo.

No olvidemos que nosotros también fuimos a lo largo de la Historia conquistadores, colonizadores y emigrantes. Y digo que no olvidemos porque olvidar es fácil cuando interesa pero no hace tantos años los barcos salían cargados de emigrantes hacia América y menos años todavía cuando los trenes iban a rebosar de emigrantes hacia Europa. Hoy mismo, nuestros titulados universitarios y otros muchos jóvenes están yendo a buscar trabajo de nuevo a Alemania, Inglaterra o Francia, como hace cincuenta años pero con la dolorosa diferencia de que entonces emigraba la mano de obra no cualificada y ahora lo están haciendo nuestros mejores titulados y profesionales.

Pero ¿por qué digo todo esto? Muy sencillo, queridos lectores. Hemos estado sufriendo una avalancha de inmigrantes en los últimos años que han desdibujado la imagen de nuestros pueblos y ciudades, solo perturbada por los rubios turistas nórdicos de los años sesenta del pasado siglo. Yo no sé si algunos de los españoles de esos años fueron a Alemania a delinquir en vez de a trabajar. Lo dudo, al mismo tiempo que si creo firmemente que muchos de los inmigrantes actuales han venido a España a instalar mafias criminales, redes de distribución de narcotráfico, a robar y a extorsionar, hasta el punto de que el 75% de los presos en España son extranjeros.

Muchos otros han venido realmente por la necesidad de sobrevivir y prosperar en un mundo occidental atractivo y rico ; gran parte de estos, con la idea de ahorrar el dinero suficiente para volver a su tierra y comprar una casa o montar un negocio, ¿os suena este planteamiento?. Por el respeto que debemos a estos últimos, me preocupa la actitud que muchos españoles están adoptando ante y hacia el fenómeno de la inmigración. Estamos metiendo a todos en el mismo saco, no estamos distinguiendo a los delincuentes de los que realmente vienen a trabajar, estamos igualando a los pacíficos y laboriosos negros africanos con los terriblemente violentos de algunas etnias de la Europa del Este.

Hemos de distinguir, aislar y expulsar a quienes vengan con estas intenciones. Hay grupos de éstos instalados en nuestros pueblos y dedicados al robo y la explotación de mujeres y menores . Este es un elemento de alto riesgo que desgraciadamente estamos sufriendo sin la suficiente protección de nuestras autoridades …

EL TERCERO

… Que como Alicia en el país de las maravillas, viven en una especie de limbo, ajenos al dolor, el sufrimiento y la desgracia, sin preocuparles lo más mínimo, salvo cada cuatro años, el sentir y la necesidad de la ciudadanía.

En el medio rural no hay más defensa del orden que la que proporciona las escasas y mal dotadas patrullas rurales de la Guardia Civil . Hay otra rama, de élite, mejor dotada de medios, visible por los sisanteños en el árbol de la Cooperativa y dedicada, más que a defenderles, a aligerarles el bolsillo.

De todos es conocida la insuficiencia de medios con que cuenta la G.C. en el medio rural. Las unidades de élite son más atractivas y rentables para los jóvenes que se incorporan a la misma y el despliegue de efectivos en custodia de edificios, protección de autoridades, servicios burocráticos de las comandancias y otros similares, menguan notablemente la posibilidad de atender a su misión principal que es la de mantener el orden y proporcionar al ciudadano y sobre todo al ciudadano de a pie la suficiente seguridad y tranquilidad para disfrutar de una vida digna.

Nuestros pueblos están desatendidos, basta ver vacío el cuartel de Sisante donde seguramente no se han hecho reformas en los cuarenta años que tiene de vida. Sabemos que en La Roda diversos grupos de rumanos y búlgaros se dedican al saqueo de forma violenta y tienen atemorizada la comarca. Sabemos también de los problemas del “triángulo de la droga” que forman Casasimarro, Vva. de la Jara y Quintanar, con ramificaciones a todos los pueblos de la Manchuela. Sabemos que cuando la G.C. actúa sobre un pequeño territorio sabe quién es quién y controla todo lo que se mueve, cosa que por otra parte tampoco es tan difícil en una tierra llana de carreteras pocas y rectas; pero cuando las demarcaciones se cubren “todas con todos” desaparece ese nexo entre guardias y pueblo, de forma que el ciudadano siempre ve una cara nueva y el guardia siempre ve desconocidos. La convivencia más directa con el pueblo siempre acarrea compromisos y eso puede ser también inconveniente aunque no creo que sea esta la razón que lleve a tanta movilidad. No conozco como establecen las prioridades los oficiales de la benemérita pero lo mismo que alabo sin ambages la labor de los agentes, desconfío plenamente de sus jefes y sospecho que atienden prioritariamente aquello que más les interesa de cara a la evaluación profesional que les anticipe el ascenso. Tampoco conozco en qué grado preocupa al Ministerio del Interior la calidad de vida del medio rural pero si creo que debe preocupar al Gobierno regional que, a falta de policía autónoma, debe exigir de Interior los medios necesarios para que ésta sea posible.

LOS TRES JUNTOS:

Cuando estos tres elementos coinciden, que es en más ocasiones de las que podamos imaginar, se produce el desenlace. ¿Cómo?, siempre de forma violenta. ¿Quién suele salir perdiendo?, sin duda alguna el primero. ¿Cuantos bares, restaurantes, joyerías, supermercados etc. etc. han sufrido el terror de estos desalmados inmigrantes sin que hayan obtenido la respuesta adecuada de las fuerzas de orden público?, innumerables. Y por otra parte, ¿Cuántas veces el trabajo de los agentes se ha visto ninguneado y desautorizado por los jueces?, “la tira”, con la consiguiente desmoralización de los mismos.

El caso de nuestro querido paisano Desi es uno de tantos que ocurren a diario en nuestros pueblos y ciudades. Un hombre honrado que monta su negocio y forma su familia con una dulce mujer sudamericana que ya le ha dado un hijo. Al que nadie que esté en su pleno juicio podría acusar de racista porque sus puertas están abiertas a todo el que llega, sin distinciones y hasta los empleados del negocio han sido en su mayoría inmigrantes o descendientes de éstos. En fin, que decir de Desi que no sepáis.

Por otra parte un colectivo que actúa impunemente y se mueve con libertad de pueblo en pueblo, que tiene enlaces y contactos en uno y otro, que cuando menos deberían ser detenidos y expulsados pero que gracias a la dejación, incompetencia o impotencia de los responsables del orden campan con plena libertad por nuestros pueblos y aldeas arrasando todo cuanto pueden.

El desenlace lo hemos supuesto, lo hemos imaginado, nos han dicho que, se cuenta que, pero realmente NO LO CONOCEMOS; y en este sentido hay que ser prudentes y hacer menos manifestación pública de nuestras “suposiciónes” porque con ello podríamos estar perjudicando a quien pretendemos defender. Hay que dejar que la investigación siga su cauce, sin interferencias mediáticas ni juicios paralelos. Aquí nadie ha visto nada y nadie ha oído nada. En Sisante no ha pasado nada. Yo sé lo difícil que puede resultar decir y entender esto pero sé lo que digo y Desi así nos lo ha aconsejado. La mejor manera de ayudarle en estos momentos es permanecer callados y quietos. Ya habrá tiempo de mostrar nuestra solidaridad si las decisiones judiciales lo hicieran necesario

Paco del Hoyo
Carta del Director “6 Flores” Nº 26, Junio 2011




PROGRESO Y LIBERTAD











PROGRESO Y LIBERTAD    

Progreso y libertad. Dos términos tan aparejados en su utilización hasta el punto de crearles una dependencia que parece que lo uno no es viable sin lo otro. Progreso, progresismo, progresista, progresía, “progre”; tantas y tantas acepciones de este término que su significado se diluye y se aplica tanto para alabar como para denostar. Como garantía de algo, símbolo de modernidad, signo de identidad, refugio de la inteligencia, vereda del pensamiento y también como el paraíso de la pereza, tapadera de la mediocridad, rincón de la “pijería” y cobijo del coeficiente intelectual cero zapatero.

Progreso es un concepto que recoge el proceso de mejora de las condiciones de vida de la humanidad. Es universal porque es el fruto de todas las civilizaciones y de todos los tiempos. El hacha de piedra y la bomba atómica no son otra cosa si no la muestra del progreso en la evolución del hombre. Es ilimitado porque el horizonte del pensamiento humano es infinito. El progreso no tiene dueños, no tiene ideología. Si acaso tiene acelerador y freno porque a lo largo de la historia ha disfrutado de sociedades y épocas impulsoras igual que ha sufrido momentos de oscurantismo inmovilista.Hay quienes entienden el progreso como revolución en el pensamiento, la tecnología y los medios de producción. Hay otros que lo asimilan a la conquista de las libertades individuales, derechos y beneficios sociales.

El “nuevo régimen” surgido en el Siglo XVIII y consolidado en el XIX supuso la transformación intelectual, política y económica. Cuando James Watt construyó en Escocia en 1774 la primera máquina de vapor con resultado práctico positivo, abrió las puertas a un mundo que ya no se iba a parecer en nada a lo conocido hasta entonces. Pocos años después, en 1774 George Stephenson construía la primera locomotora de vapor, aplicada en principio a las minas de Gales y posteriormente en 1830 al primer ferrocarril entre Manchester y Liverpool. Desde entonces, un imparable surgir de inventos y técnicas promovieron toda una revolución industrial cuyos resultados más próximos tenemos en la utilización de la energía nuclear, la conquista del espacio y las comunicaciones. En nuestro medio más próximo, desde el arado romano a las máquinas de vendimiar pasando por el tractor, la cosechadora y todos los demás artilugios que terminan en “ora”, el campo ha vivido una revolución que en siglo y medio le ha hecho progresar más que en los veinte anteriores.

Desde el otro punto de vista, la revolución francesa de 1789 con la liquidación del “antiguo régimen” da lugar al nacimiento de los términos progresismo y progresista que engloba a quienes pretenden cortar los lazos con un pasado histórico que creen supone una carga y un impedimento para mejorar la situación económica y social. La revolución industrial del S. XIX trajo consigo un movimiento obrero reivindicativo frente a la burguesía dominante y al que debemos muchas de las conquistas sociales que ahora disfrutamos.

Pero no todo ha sido “miel sobre hojuelas”. Los logros conseguidos en el terreno de la ciencia, las conquistas sociales y los derechos humanos han conducido lamentablemente a una sociedad débil, acomodada, intervenida, amordazada, estabulada, harta de pan y circo como en la antigua Roma o de pan y futbol como en la dictadura. Una sociedad con la venda puesta en los ojos y el bozal en la boca, que presume de moderna y progresista por habernos liberado del “valeíllo” a los hombres y del cinturón de castidad y el confesionario a las mujeres.

Una sociedad que creyéndose conquistadora de todas las libertades acude diariamente al pesebre donde recoge las sobras de la clase política trincona y sestea recreándose en el forúnculo o el cuerno que le ha salido a esa que llaman la princesa del pueblo. Una sociedad que está perdiendo sus valores y sus tradiciones, en parte porque a unos señores en Europa no les gusta como somos los españoles y nosotros sumisamente dejamos perder lo nuestro para apoyar y fomentar todo lo que nos viene de fuera.

¿Dónde están esas libertades que pregonamos a voz en grito?

No podemos pescar ni cazar en España sin disponer de 17 licencias, 17 seguros y haber abonado 17 tasas.

Los jabalíes y los conejos destrozan nuestros cultivos pero no nos podemos defender cazándolos libremente. Las palomas y torcaces arrasan nuestras siembras pero en Toledo han prohibido la media veda.

Se prohíbe pastar en los montes y se prima la desaparición del ganado para comprar la leche y la carne de establo a nuestros vecinos del Norte. Si se te muere una oveja, o la conviertes en “salón” o la llevas a cien kilómetros a que la quemen. Si la dejas en el campo para los carroñeros y te cogen los del Seprona o los forestales más te valiera no haber nacido.

Se prohíbe la explotación del monte. El esparto, el romero y el espliego se están secando y desapareciendo por tener prohibida su siega. Las calderas de destilación están igualmente prohibidas. Si se te ocurre limpiar una linde y eliminar las plantas autóctonas, algún cardo o alguna grama, puedes ir a la cárcel y si además te cogen matando una culebra ya no sales de ella.

Seguramente, cuando llegue la próxima temporada de setas y níscalos, si quieres salir a buscarlos necesitarás: Una licencia similar a la de pesca, una cesta de mimbre, haber pagado la tasa municipal y la tasa por pisar el monte, tendrás un tope máximo de kilos para unas y otros y un mínimo de tamaño. No podrás hurgar en el suelo con un palo y tendrás que dejar el coche al quinto coño. Dispondrás de dos o tres días a la semana no coincidiendo con los de caza etc. etc.

Con la escusa del progreso la Unión Europea y nuestra trilera clase política nos aprietan más las clavijas y nosotros amorramos para que nos coloquen cómodamente el collerón. No podemos matar los gorrinos en casa como antes; eso es del tercer mundo. Nuestro vino y nuestro aceite ya no se pueden comprar o vender a granel sino envasado y con fecha de caducidad; ahí es nada, con fecha de caducidad. Cualquier día prohibirán el mercado de martes y viernes o tendrá que venir todo envasado. La venta en las carnicerías tal y como la conocemos tardará poco en estar prohibida. Todo igualmente envasado al vacío no se sabe cuántas veces.

Esto es una dictadura de las minorías, minoritarias, mínimas. Los verdes ecologistas de asfalto gris pretenden hacernos la vida imposible. Si vas a trabajar al campo tienes prohibido hacer fuego para calentarte la comida. Si utilizas leña seca podrás evitar el humo pero si asas panceta o chuletas, los guardias y los forestales tienen entrenado el olfato y te lo detectan a más de una legua. Ah, y no te bebas un litro de vino en la comida que cuando llegues al cruce te ponen el globo, además de multarte por el cinturón que, como venías de ahí cerca, se te ha olvidado ponértelo. Si vienes con el tractor, no traigas al galgo corriendo detrás sin atarlo porque si te cruzas con según que ecologista, le puede dar un susto de muerte y tú acabas en la cárcel.

Un signo de progreso es nuestro sistema de comunicaciones. Las carreteras y autopistas permiten desplazarnos a mayor velocidad con menor riesgo. Los vehículos, otro signo del progreso, son cada día más seguros y confortables; la información que nos facilitan sus sistemas informáticos aumenta nuestra seguridad; sin embargo nos tienen aburridos con tantas señales de limitación de velocidad, ya no solo en las autovías sino en cualquier carretera. En lugar de recomendar una determinada velocidad en un determinado tramo, se impone la prohibición porque eso acarrea multas y recaudación para las siempre hambrientas arcas del Gobierno y las Comunidades, llegando al extremo de gratificar a los agentes de bolígrafo ligero. Y qué decir de las comunicaciones vía satélite, teléfonos, televisión, internet etc. etc., otro signo de progreso con el que nos fríen a impuestos y prohibiciones. Cuando compras un CD ya pagas por adelantado la multa por si se te ocurriera cometer después la falta, lo que ahora se entiende como “presunción de culpabilidad”.

Es tal la intervención en nuestras vidas y la limitación de nuestras libertades que ya nada escapa a la mano del legislador. Han conseguido fastidiarnos las tertulias ancestrales de los bares con una cerveza en la mano derecha y un cigarrillo en la izquierda (ya no me acuerdo). A los que teníamos la mala costumbre de ir en verano a la playa a contemplar el mar, sentados en el chiringuito con una cerveza y una sardina a la plancha, también nos han hecho la puñeta porque los europeos del norte no entienden de tertulias en los bares ni de sardinas en los chiringuitos. Y a los que íbamos a disfrutar de una corrida de toros, bueno, a nosotros ya pena de muerte y otras mayores. Dicen los taurinos catalanes, que aún quedan muchos,: “Con Franco teníamos que subir a Perpiñán a ver las películas porno. Con Zapatero bajamos a Castellón a ver los toros”.

Es también la dictadura de los simples, de las ocurrencias de cada día, de las tapaderas que ocultan a la gente los verdaderos problemas. El sistema educativo público, incluidas las universidades, son una fábrica de analfabetos. El fracaso escolar es el mayor de la Unión Europea. Un par de generaciones serán menos libres porque dispondrán de menos oportunidades debido a sus carencias. La libertad de residencia es un camelo cuando en algunas regiones españolas nuestros hijos están discriminados en la escuela y en el trabajo por razón del idioma. Son libres los catalanes, gallegos y vascos para trabajar en el resto de España; los demás no lo somos

La libertad para luchar por triunfar en la vida se pone en entredicho cuando se establece la cuota de igualdad entre hombres y mujeres. Cuando un equipo de diez se forma con cinco y cinco por imperativo legal, se está discriminando a unos y a otras. Pero peor va a ser cuando la nueva ley de igualdad nos obligue a no distinguir entre un blanco un negro y un amarillo, por poner un ejemplo, y en el caso de que optemos por uno de ellos, podremos ser denunciados por los dos restantes. Entonces nos obligarán a justificar el por qué hemos elegido a uno y no a los otros. La libertad para poder contratar un obrero o para alquilar un piso se verá mermada y violada.

Hemos progresado mucho, mucho, pero ¿somos más libres?. No, no somos más libres. Hasta ahora lo que se ha visto de la progresía, progresistas y “progres” no son más que prohibiciones. Muchas más de las que he enumerado. La herencia de los de “libertad sin ira” es pura esclavitud y para este viaje no habría hecho falta alforja. ¿Dónde están aquellos del “prohibido prohibir? ¿Acaso han sido absorbidos por la odiada burguesía del sistema capitalista?

Para terminar, un ejemplo como resumen. A un pobre hombre de la Sierra del Segura, los forestales le han multado con 300 Euros por señalar unos mojones con cal… “manda huevos”.

Paco del Hoyo
Carta del Director “6 Flores”, Nº 25. Marzo 2011

Y DE AQUÍ A MES Y MEDIO ...




Portada de "6 Flores" Nº. extra. Elecciones Municipales 2009

Y DE AQUÍ A MES Y MEDIO …

Hace 32 años se celebraban en España las primeras elecciones municipales de la democracia. Un clamor popular exigía en la calle su celebración. La Constitución ya había visto la luz y la normalidad se instalaba en la vida de los españoles. El día 3 de Abril de 1979 se abrieron las urnas y los primeros 48.213 ediles democráticos ocuparon los sillones de los salones de pleno, algunos de los cuales siguen ocupándolos todavía.

Los resultados a nivel nacional en cuanto a número de concejales fue el siguiente: UCD 26.619—PSOE 12.220—PCE 3.608—AP 2.415 —CIU 1.782—PNV 1.084— P.ARAGONÉS 275 — ERC 210 y en aquel año fue elegido alcalde de Madrid el profesor Tierno Galván y en Sisante José González, “Pelecha”, primer alcalde del segundo periodo democrático del Siglo XX. En el periodo intermedio se sucedieron en la alcaldía: Mesas, D. Jacinto, D, Alfonso el policía, D. Pedro el maestro, D. Antonio Escudero, D. Andrés Centelles y D. Ramón González.

Para “6 Flores” esta es la tercera vez que asiste a unas elecciones municipales, las primeras en 1979 y las anteriores a estas, en 2007, después de haber permanecido en estado de letargo entre 1981 y 2004, año en que comenzó su segunda época. Nuestra línea de imparcialidad se mantiene a pesar de lo que digan quienes no lo creen así. La portada de nuestro número especial de 1979, que reproducimos, es una radiografía de nuestra neutralidad y la frase que figura en la parte inferior izquierda de la misma resume nuestro pensamiento y nuestra actitud ante el evento.

Hace cuatro años ofrecimos estas páginas a los contendientes y a pesar de una exquisita neutralidad fuimos acusados de haber dado trato de favor a alguna de las formaciones políticas, lo cual no fue cierto. Aun no siendo cierto fuimos víctimas de la campaña posiblemente más sucia que se ha conocido en la historia reciente sisanteña y la crítica constructiva o simplemente crítica que posteriormente hicimos, fue entendida como signo de enemistad y no como símbolo de la normalidad en una sociedad democrática. Se nos colgó el “San Benito” y se nos declaró oficialmente inexistentes, por no decir muertos; menos mal que nuestros lectores y colaboradores han venido a demostrar lo contrario, porque “6 Flores” llega cada vez más a los sisanteños y son varios los que prescindiendo de connotaciones políticas colaboran en nuestras páginas.

En esta ocasión hemos vuelto a repetir nuestro ofrecimiento a los grupos que optan a regir los destinos del pueblo. Les hemos reservado dos páginas a cada uno para que ellos mismos sean los que trasmitan a nuestros lectores el mensaje que quieran, ateniéndose a la legalidad y sin intervención alguna por nuestra parte. Lamentamos profundamente que una de las formaciones políticas haya rechazado nuestra invitación. No entendemos los motivos ni vamos a entrar a hacer valoraciones, eso sí, creemos que los lectores de “6 Flores”, que los hay de múltiples ideologías y tendencias, no se lo merecen. Allá ellos

Nuestro deseo es que el pueblo, en paz y concordia, elija a quiénes crea más convenientes para estos cuatro próximos y difíciles años. Que se juegue limpiamente en el proceso electoral. Que se valoren los programas y no se denigre a las personas. Que se acepten deportivamente los resultados. Que se olviden de inmediato los posibles roces que pudieran haber existido. Por último, que quién salga elegido, que habrá tenido la gran suerte de pasar a la historia como el Alcalde del Centenario, sea el Alcalde de todos los sisanteños, que gobierne certeramente a los de dentro y atraiga y aproveche el potencial de los de fuera.


Paco del Hoyo
Carta del Director “6 Flores”, Nº 25, Marzo 2011



COMO EL QUE OYE LLOVER




COMO EL QUE OYE LLOVER


¡Como el que oye llover!. Así exactamente se ha quedado el Sr. Cura tras la carta del director publicada en el número anterior de “6 Flores” y las muchas quejas, llamadas, recomendaciones y ruegos de gran parte de la gente del pueblo, habituales u ocasionales en la práctica religiosa.

Y es que hay cosas que llegan a la gente, unas más que otras y algunas incluso hieren a quienes en su ejercicio cotidiano de bondad y solidaridad han aportado, cuantas veces ha sido necesario y de forma desprendida, su trabajo o su donativo para que la “casa de todos” ofrezca una estampa digna para disfrute y contemplación de propios y extraños.

En todas las reformas efectuadas en el templo la participación popular ha sido determinante. Lanzado el mensaje de tal o cual necesidad, la sociedad sisanteña ha respondido presto y de forma generosa. ¡Cuántos jornales voluntarios!, de maestro, de peón, de ayudante de peón o de encargado del botijo. Pero es que además, la habilidad, pericia y sapiencia de nuestros maestros albañiles ha sido decisiva en todas las obras de restauración, a veces incluso predominando sobre las opiniones, algunas descabelladas, de técnicos y curas.

El pueblo llano siempre ha sido voluntarioso en estos menesteres. El clero y la nobleza levantaron los templos; el pueblo los ha mantenido y cuidado aunque no siempre se le haya agradecido. Recordad aquella lápida de agradecimiento, colocada sobre la pila del agua bendita, en la que solamente se reconocía la generosidad de una mínima parte de los sisanteños que en masa acometieron la restauración de la iglesia una vez acabada la guerra civil. ¿Recordáis?. Como no si medio Sisante se lo sabía de memoria: “JHS- EN TESTIMONIO DE GRATITUD- A D. Patricio Echeverría de Guipuzcoa, Papelera de Alzabalza, Dª Justa Echániz de Tolosa … y a D. … de esta villa. Que con sus limosnas reconstruyeron este templo devastado, habilitándolo al culto para gloria de Dios”.

Dicho esto, no va desencaminado el Sr. Cura cuando comienza sus frases con la tan conocida cantinela de: “La iglesia es vuestra …”. Ciertamente es nuestra; aunque la propiedad legal del edificio situado en el centro del pueblo, que limita al norte y saliente con el callejón de la iglesia, al mediodía con la placeta y al poniente con la plaza, se supone de la Iglesia Católica; la propiedad tradicional, moral y sentimental es del pueblo sisanteño, que lo tiene en usufructo por lo siglos de los siglos y que como tal usufructuario colabora en el sostenimiento con su esfuerzo, sus donativos y sus impuestos, considerándolo como testigo mudo de los asuntos más trascendentales de su vida, desde el bautismo hasta el funeral y como bien cultural, arquitectónico y artístico, patrimonio de todos los sisanteños.

Bien es sabido que de pecados capitales, la gula y la soberbia siempre han estado muy cerca de los clérigos, aunque del segundo de ellos no estén exentas cuantas personas de ambos sexos gozan de autoridad y poder. En Sisante precisamente no andamos escasos de soberbia, desde arriba hasta abajo pasando por el medio, aunque no es menos cierto que es un pecado secular que ya estamos acostumbrados a sufrir, porque en él caen tanto los que son nombrados como los que son elegidos. Poder y soberbia han sido, son y serán eternos compañeros de viaje y el despotismo es moda que visten casi todos ellos; moda que causa profundas heridas en el sentir sisanteño cuando su generosidad es despreciada actuando a sus espaldas . Pero también es cierto que la soberbia el algo que nuestra bonhomía justifica o perdona cuando por encima de ella brilla la inteligencia y el buen hacer; cuando a pesar de ella la sociedad se sienta beneficiada aunque se vea ignorada. Lo peor es cuando la soberbia no es otra cosa sino el refugio de la ignorancia.

Paco del Hoyo

Carta del Director (no publicada en el Nº 24 de “6 Flores, Diciembre 2010)