martes, 24 de julio de 2018

ATADO Y BIEN ATADO




ATADO Y BIEN ATADO

Lo de  “atado y bien atado” es así como ese lugar común al que se recurre cuando hay un cambio de estado, de situación, cuando se cede o se traspasa algo que encierra condiciones, cuando se da por hecha la continuidad de algo, etc. etc.

El política  no ocurre lo que en otros ámbitos de la vida, donde lo “atado y bien atado” puede surtir efecto con más regularidad, aunque hasta en la leyenda de los cinturones de castidad se cuenta como los cerrajeros rompían los candados dando así suelta a los placeres carnales de las enclaustradas, hasta que oyéndose los clarines que anunciaban el regreso del señor el mismo cerrajero los reponía sin que se apreciara la burla. En política cuando alguien dice que está todo atado y bien atado lo primero que se entiende es que el nudo está a punto de deshacerse o el cerrojo de romperse. Es pura fantasía de quien ostentando el poder piensa que sus sucesores continuarán por esa línea, fantasía que suele chocar con la realidad tan pronto desaparece el fantasioso.

No sé si esta frase se ha utilizado con tanta trascendencia como cuando Franco la pronunció en su discurso de Navidad de 1969 dando a  entender que la continuidad del régimen estaba  asegurada, como así se pensó hasta su fallecimiento,  tras el cual y en cuatro días el régimen se desmoronó dando paso a otro que, transcurridos los mismos años, está también a punto de desmoronarse.

En las postrimerías del felipismo los socialistas amenazaban a los pensionistas con que el “bigotes” les quitaría la pensión. Cuando tras la llegada de Aznar las pensiones se seguían cobrando, el mensaje cambió diciéndoles que si las seguían cobrando era porque Felipe lo había dejado todo  “atado y bien atado”. Felipe también creyó que todo lo dejaba en ese mismo estado y en los ocho años de Aznar hubo más cambios en la dirección del PSOE que en el medio siglo anterior.

Aznar también creyó lo mismo y aunque en su cuaderno azul ya tenía escrito a quién le iba a colocar el nudo de la continuidad, no se le ocurrió otra cosa que anunciar su salida  un año antes y con ello  comenzar una guerra interna que su sucesor tuvo que librar hasta asegurar su poder en el Congreso de Valencia, donde se desató el nudo que le unía al aznarismo. Claro que al final habrá que reconocer que Aznar lo dejó todo en su punto pero sin fecha a la vista de la reivindicación aznarista del nuevo líder popular.

Atado y bien atado lo dejó Pujol si nos referimos al dinero de “Espanya ens roba”, que él robó y que no aparece, porque si lo miramos desde el punto de vista político CIU ha pasado de ser la derecha clásica nacionalista catalana a ser un hervidero de individualismos aferrados a un procés que ve la independencia de largo pero “la pela” de cerca.

Igual de asegurado creían haberlo dejado los barones socialistas cuando pusieron de patitas en la calle a “Pedro I el Breve” y todo indica que o  los nudos estaban flojos o se dejaron alguno por atar, seguramente el nudo de las bases, de las que nadie se acuerda hasta que hay un mitin previo a una urna; un error que Sánchez aprovechó y ahora convertido en un nuevo “Bamby” les hace pagar, aunque su ambición le ha llevado a otro nudo, gordiano en este caso al que no podrá cortar ni desatar salvo con una pronta convocatoria de elecciones.
Rajoy podía haberlo dejado supuestamente atado y bien atado de haber seguido utilizando el sistema digital (de dedo), bien nombrando a su paisano Feijóo o a su delfina Soraya, pero confió en que nobles y plebeyos iban a coincidir en proclamar a su indisimulada favorita y contempló también con indisimulada frustración cómo los recién llegados pregonan ya que  harán con él lo que él hizo con Aznar.

A burro muerto, cebada al rabo, Mariano. Esto ya no tiene compostura, salvo que Casado obtenga una considerable derrota electoral y desde Galicia levanten el vuelo. En política parece ser que el “atado y bien atado” solo funciona mientras alguien tiene la cuerda y hace los nudos. Cuando ese alguien suelta la cuerda no pierde tiempo el que la coge para deshacerlos.
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viernes, 13 de julio de 2018

OTRO VENDRÁ QUE BUENO ME HARÁ




OTRO VENDRÁ QUE BUENO ME HARÁ

Pensábamos que Zapatero había sido el peor gobernante español después de Fernando VII, bueno, hasta el punto de que los mismos socialistas pasaron años sin siquiera pronunciar su nombre, pero hete aquí que el socialismo español no para en su capacidad de sorprendernos. Si Zapatero y el comando Rubalcaba aprovecharon una desgracia nacional para  influir en  la intención de voto de los españoles, Sánchez, aquel por el que nadie daba un euro,  ha aprovechado la nube tóxica de antiespañolismo que hace irrespirable el aire del Congreso y en un ejercicio de temeraria imprudencia, cerrando los ojos y tapándose la nariz ha aceptado todo cuanto pueda venirle a condición de pasear su narcisismo por los jardines de Moncloa, sin duda influenciado por la “grandeur” del Rey Sol Luis XIV y la Galería de los Espejos de Versalles, que a poco que pase el tiempo los veremos reproducidos en Moncloa para permanente contemplación de un personaje enamorado de sí mismo.

Desde Atapuerca al cometa Halley, Sánchez se ha rodeado de un Gobierno de ocurrentes; gente que jamás hubiera soñado llegar a tal punto y de ello dan muestras de incapacidad, tacticismo, improvisación,  donde los brindis al sol y las promesas imposibles son parte de su verborrea diaria, De Atapuerca deben proceder seguramente, después de haber infundido vida a algunos restos de ADN allí encontrados, Carmen Calvo, Margarita Robles,  José Borrell, Magdalena Valerio e Isabel Celáa. Del cometa Halley procedía posiblemente Màxin Huerta y como él pasó tan rápido hasta desaparecer en el universo ante la mirada de Pedro Duque, que en tiempos de Franco hubiera sido el Ministro del Aire y con Sánchez el encargado de comunicar a las estrellas el alto nivel de nuestra ciencia y de nuestras universidades.

De las servidumbres que está pagando Sánchez por el alquiler de Moncloa ya se ha escrito mucho y es de general conocimiento su bajada de pantalones. Acercamiento de los  políticos presos con la consiguiente invitación al independentismo a convertir la cárcel en un santuario de peregrinación y manifestación diaria; apertura de las embajadas catalanas mientras Borrel mira hacia otro lado; fin del control del gasto catalán dejándoles volver a la financiación millonaria del independentismo; desautorización del juez Llarena dando crédito a un juzgado de barrio alemán, etc. etc. 

Y por encima de esto su gran obsesión, de él y de toda la izquierda, ganar la guerra civil que ellos mismos comenzaron en Asturias, después de ochenta años de haberla perdido. ¿Y cómo?, pues atacando el último vestigio que queda de ella o al menos el más representativo, su enemigo eterno, Francisco Franco. Habrá ya muy pocos españoles a los que les importe si Franco está enterrado acá o acullá pero Franco para la izquierda debe ser eterno porque es su escusa para calificar todo lo que no está con ellos y por ello lo que Sánchez pretende es sacarlo del Valle de los Caidos, donde las manifestaciones del rojerío encuentran cierta dificultad para trasladarlo a otro lugar más asequible donde a diario pueda ser objeto de escarnio. Yo animaría a los familiares del dictador a incinerar sus restos y esparcir sus cenizas por medio de un dron sobre el arco y complejo de Moncloa para que Sánchez respirase patriotismo, virtud de la que carece.

De lo más representativo de Atapuerca puede destacarse a la acumuladora de cargos, Vicepresidenta, Presidencia, Igualdad  y Relaciones con las Cortes; todo eso solo para decirle a los catalanes lo de “hablar de todo, sin cortapisas” y a los académicos de la RAE que la Constitución es pura literatura machista y que a la entrada del Congreso hay que colocar un león, una leona y una réplica de “Leoncio el león” para disfrute de los de “a pelo y a lana”.

De tantas cosas importantes como el gobierno de la Nación debería preocuparse, son estas nimiedades las que ocupan su agenda. Quiere la Vicepresidenta que la “a” tenga igual tratamiento que la “o”, pasando por encima de los doctos del idioma y acomodando éste a la jerga empleada por la izquierda y el feminismo; pues nada señora Vicepresidenta, lo que Vd. diga, en mi tierra ya comenzamos el cambio:

La Ministra de Igualdad / ha tomado la decisión / de hacer terminar en “a” / lo que ahora termina en “o” / Ante tamaño desliz / la chorra de toda la vida / ya no es el miembro viril / sino la miembra virila.

Otro día veremos de lo Teresa Ribera, Ministra de la transición del gasoil.
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miércoles, 4 de julio de 2018

PP, A QUIEN DIOS SE LA DÉ, SAN PEDRO SE LA BENDIGA





A QUIEN DIOS SE LA DÉ, SAN PEDRO SE  LA BENDIGA


Viene a cuento este viejo refrán castellano en un día, como mañana, en el que  sesenta y pico mil afiliados al Partido Popular van a inaugurar una nueva época en el funcionamiento del mismo y quién sabe si del resultado podrá derivarse un  nuevo giro que permita desencallar el barco de los bancos de corrupción y sacarlo a aguas profundas para poner de nuevo el rumbo hacia Moncloa, puerto que se ha demostrado no solo se conquista con urnas sino con amaños y traiciones.


Mañana, sesenta y pico mil fieles del PP van a romper la apatía de cientos de miles de militantes afectados de males como la pereza, la desgana o el desinterés, signos que han sido durante años la tarjeta de identidad de una militancia abandonada a caer en el ostracismo más profundo y que se resiste a creer que el albatros que sobrevuela la nave vaya a traerles alguna medicina contra el desarraigo.


Seis candidatos, seis,  harán mañana el paseíllo en el ruedo nacional convertido en centro de peregrinación mediático. Habrá trofeos sin duda pero también bronca; pañuelos, silencio y pitos que es lo típico de las aplomadas tardes taurinas. Seis candidatos que, por ambición, despecho o incordio, van a conseguir que la militancia activa encuentre un punto de coincidencia con alguno de ellos y eleve a los altares a dos triunfadores,  a sabiendas de que sus pañuelos ya cumplieron y ahora es el pañuelo del palco presidencial el que decide.


Si Dios es el equivalente a la universalidad, San Pedro sería quién controla el aparato y habría de darse la circunstancia de que fuera tan grande la temeridad del segundo como para  despreciar lo dispuesto por el primero y con ello el celestial caos estaría servido. Es lo que puede ocurrir en el PP si para una vez que se da la palabra al populacho, la gerontocracia reinante hace oídos sordos a lo que éste diga.


Descartados en el primer lance quienes acudieron por despecho u oportunismo pero firmes en su propósito de poder aunar sus fuerzas a alguno de los supervivientes, los interesados en decidir el resultado de la contienda podrán aupar a dos de la terna, con la dificultad de hacerlo sabiendo que en esta ocasión en el PP van dos por tres calles, lo viejo y lo nuevo por tres caminos diferentes y con la incógnita de si puestos a razonar habrá un movimiento de aproximación que permita que, sea lo nuevo o lo viejo, hagan confluir los tres caminos en uno, que sería lo deseable y facilitaría la labor a ese viejo San Pedro que quisiera servir a un tiempo a sí mismo y a su amo.


Mañana es el paseíllo y los pañuelos, silencios y pitos del respetable. El día 21 habrá que estar pendiente del palco.

 

miércoles, 27 de junio de 2018

UN ADELGAZADO PP VOTA EN LAS PRIMARIAS




UN ADELGAZADO PP VOTA EN LAS PRIMARIAS

Dicen en la sede de Génova que el PP tiene la friolera de 869.000 afiliados y creen que al corriente de pago de cuotas tan solo hay aproximadamente el 15% y vistas las cuentas de 2016, los ingresos por cuotas de afiliados rondaban los tres millones de euros, que pueden corresponder a lo ingresado por unos 150.000 militantes.

Que haya más de ochocientos mil afiliados no me extraña y además le doy credibilidad ya que durante los años de gobierno de Aznar se hizo una campaña de afiliación masiva en todos los pueblos. Concretamente en el que yo era por entonces concejal (en la oposición) se llegó a conseguir una cifra de 300 afiliados sobre una población de casi 5.000. Cierto es también que no existía ningún sistema eficiente para hacer pagar las cuotas y prácticamente no las pagaba nadie salvo los concejales, que además en esa legislatura dejamos al Partido todo lo cobrado por comisiones, plenos etc.

Las Juntas provinciales y locales no han tratado con la necesaria eficacia el asunto de los afiliados, ni en la actualización de censos ni en el cobro de cuotas. El 10 de Noviembre de 2014, después de más de veinte años de militancia, solicité mi baja en el Partido y aún sigo recibiendo las citaciones para reuniones, actos etc.  Un día antes había publicado en mi blog www.pacodelhoyo.blogspot.com  un  artículo titulado “Mi adiós al PP”, del que extraigo algunos párrafos en los que denunciaba la situación de la militancia y el porqué de su desafección, ahora demostrada en el ridículo 7,6% de participación en las primarias.

domingo, 9 de noviembre de 2014

MI ADIÓS AL PP
…..”Independientemente de lo que pase a partir de mañana, creo que ha llegado el momento de plantearse hasta qué punto merece la pena pertenecer y soportar a un Partido político que cada día que amanece se engaña a sí mismo y a los que en él confían. La desafección de los españoles a la clase política, la casta, está más que justificada porque el nuevo régimen que surgió en 1978 ha traído consigo una raza de trileros, mangantes, profesionales del cuento, vividores, vendedores de humo y mil calificativos más. Desde el cabo de Finisterre al  cabo de Palos y desde Ayamonte al cabo de Creus se extiende una tela de araña en la que no hay organización política o sindical que haya tocado poder y no lo haya utilizado en beneficio propio. 

La militancia en una organización política como las que hay al uso es una pérdida de tiempo, de energía y de ilusión para todo aquel que no va a medrar en ella. Yo no acepto que me quieran regalar la entrada de sol para que los vitoree y aplauda cuando están sentados en la barrera de sombra. Yo, que no quiero nada de la política, no puedo seguir en un Partido que se define como demócrata cuando realmente está gobernado por una oligarquía intangible, rodeada de una guardia pretoriana de lameculos, en la que la democracia no existe y las bases no cuentan salvo para adornar los mítines.

Pero es que además, cuando se ve que esa oligarquía está tan instalada que se convierte en hereditaria y se aprecia que desde abajo cualquier movimiento de regeneración es imposible, lo más prudente es abandonarlos a su suerte hasta que ellos mismos se tengan que hacer los  mítines y los aplausos.

No quiero ser partícipe de la corrupción moral y política instaladas en el Congreso y el Senado ni de la corrupción moral, política y económica extendida por Ayuntamientos, Diputaciones y CCAA. No puedo ser soporte, aún al más mínimo nivel, de una clase política corrupta y hermética donde los reproches son solamente la pantalla que esconde la comunidad de intereses que les une. No quiero ser parte de esa burla de la casta al pueblo español; prefiero estar fuera, junto a los míos. No creo en los que se autodenominan “decentes servidores de la Patria” porque la decencia está reñida con la desvergüenza y tan deshonesto es el que corrompe como el corrompido como el que viendo a ambos calla y acepta. No puedo seguir siendo miembro de una organización en la que la excelencia es pura casualidad y la vulgaridad es la nota dominante.

Ya ves, Mariano, no encuentro ninguna razón para seguir siendo militante del PP. Habéis dilapidado todo el capital político que pusimos en vuestras manos. Os habéis convertido en una organización protectora de corruptos, de vagos, de prepotentes, de inútiles, de lameculos, de oportunistas. No hay decencia en el PP porque solo cuando os habéis visto obligados por las circunstancias es cuando habéis sacado las escobas, solo para pasarlas por encima de las alfombras, no para barrer debajo de ellas.

Imagínate Mariano lo que se ve en las alturas, pues no es nada comparado con lo que hay en los rincones de Municipios y Provincias donde, como en el caso de Castilla la Mancha, una Presidenta ausente ha dejado el gobierno del Partido en manos de validos, a veces ni siquiera electos, que se han constituido en verdaderos caciques por los que ha de pasar todo lo que se mueva en su entorno. Vente a Albacete, Mariano, y mira en manos de quién ha dejado Cospedal las riendas del Partido; un valido más de tornajo que de plato, pero ahí está y nadie se le mueve porque las listas son las listas, son el maná de los inútiles y él es el que lo reparte…”. 

…”Por eso, Mariano, porque he dejado de creer en ti y en el Partido que te sostiene. Porque soy consciente de que desde las bases en el PP no puede conseguirse nada que suene a regeneración. Porque tu Secretaria General está dedicada en cuerpo y alma a las guerras internas que tú mismo propicias, abandonando a su suerte o la de sus validos a la Comunidad Autónoma que la encumbró, por todas esas razones y muchas más que alargarían innecesariamente este escrito, creo que lo mejor que debo hacer es pedir la baja en el PP, porque no quiero seguir formando parte de vuestro embrollo y porque no quiero más ataduras. Quiero ser libre para pensar y decir lo que pienso sin que la disciplina de partido coarte esa libertad. Hoy mismo curso la solicitud a la Junta Local en la que estoy inscrito”.

Rajoy  se ha dado demasiada prisa en desaparecer y ha dejado al Partido desnortado, sin experiencia en primarias, secundarias o terciarias. Al sucesor natural, porque es el líder actualmente más valorado del PP, Alberto Núñez Feijóo, le pilló con el paso cambiado pues no contaba con que esto llegara antes del 2020 y su renuncia ha desatado una guerra interna en la que, como dejé escrito la pasada semana, Dolores y Soraya deben ser coronadas de laurel por los servicios prestados y ser enviadas al Olimpo con el resto de dioses caídos, dejando paso a un aire nuevo de renovación generacional e ideológica tan necesaria para que el  proyecto del PP pueda volver a ser creíble.

Y en cuanto a la militancia, después de tantos años olvidada y si acaso convertida en “aplausómetro”, se ha convencido a sí misma de que su decisión apenas contará y que además puede ser rebatida o anulada por unos compromisarios que representan las diferentes corrientes del aparato pero no a ella.
Quienes representan al viejo PP, aunque hayan hecho frente a la corrupción como Cospedal o se hayan puesto de lado como Soraya y  quienes no van a favor de sino en contra de, lo mejor que pueden hacer es echarse a un lado y dejar paso y con ello habrán hecho el mejor servicio al Partido y a España.
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