lunes, 28 de septiembre de 2015

TRANQUILOS, "AQUÍ NO PASA NÁ"




TRANQUILOS, “AQUÍ NO PASA NÁ”

Los catalanes han ido a las urnas. Por cabreo, por convencimiento, por despecho, por aburrimiento, setenta y siete y medio de cada cien catalanes  han acudido a votar para elegir a quienes les van a gobernar durante esta legislatura  que se adivina breve.

Mas ha mareado la perdiz hasta el  límite y de nuevo le ha vuelto a salir el tiro por la culata. Cada vez que Mas convoca elecciones obtiene menos votos; ¡vaya ojo para echar lluecas!, dicen en mi pueblo. Los catalanes han votado para elegir un nuevo parlamento y un nuevo gobierno pero muchos de ellos además han votado pensando que su voto servía también para inclinar a su favor  el sí o el no al independentismo.

Los que antepusieron esta opción a la de unas simples elecciones autonómicas se han llevado el chasco de que no son mayoría para echar un órdago en Madrid  y además han elegido una  cámara tan variopinta que va a tener muy  difícil consensuar un equipo de gobierno. El planteamiento de Mas ha sido equivocado a la vez que forzado y en él ha hecho uso de las marrullerías propias de un pillo de barrio, pero no menos equivocada ha sido la forma de tomarse en Madrid esta convocatoria. El pillo Mas les ha hecho caer en la trampa haciéndoles ir a Cataluña con la artillería pesada de los números uno, europeos incluidos.

Mas se ha equivocado  porque ha buscado la alianza con sus antagonistas, con los que le une tan solo la ambición de llegar a conseguir el estado catalán, sin percatarse de que para eso hay que andar un largo y dificultoso camino al tiempo que hay que gobernar, cosa que Mas no ha hecho, y para ello ha elegido malas compañías. Malas que hasta es posible que lo dejen tirado en la cuneta hasta que la farmacéutica canadiense Grifols lo rescate. Por otra parte se ha tenido que tragar sus promesas, de cuyo cumplimiento dudaba, hasta que Junqueras le ha recordado quién manda y quién permite seguir o no gobernando. Mas ha sido el guiñol que ha manejado la izquierda republicana independentista ante la pasividad e inacción de la burguesía catalana que milita en su partido y la torpeza de éste en el juego electoral, en el que en cada convocatoria ha ido cediendo terrero a ERC.

caras de circunstancia
 El juego marrullero de querer parapetarse tras un hombre de paja para esconder su 3% y mil pecados más y el de convertiren plebiscito unas simples autonómicas le ha dado de momento relativos buenos resultados. En el primero ha conseguido que el rosario de corrupciones de su partido quede en segundo plano, que otros den la cara por él y que una buena cantidad de catalanes les hayan votado. En el segundo ha conseguido hacer entrar al trapo a los líderes nacionales de PP, PSOE y Podemos e implicarlos personalmente en algo que en condiciones normales se hubiera limitado a una tarde de mitin.


¿Y ahora qué?, lo primero, gobernar Cataluña, sí,  pero ¿cómo y con quién? Y lo segundo, continuar con el proceso secesionista, pero ¿con qué fuerza y con qué Gobierno?. Lo primero ya he dicho que lo va a tener difícil, a nivel personal y a nivel de partido, so pena de que Junqueras y la comparsa independentista de Forcadell y Casals se vuelvan locos y dejen su conquista en manos de la burguesía de CDC que desprecian. Dentro de dos meses como mucho veremos si son capaces de no canibalizarse entre ellos y formar un gobierno medianamente estable o por el contrario se ven obligados a convocar de nuevo elecciones como desearían en Ciudadanos.

 
caras de alegría
 Lo segundo, esa hoja de ruta de año y medio que debe dar como fruto la independencia, está aún muy verde y no hay que confundir los sueños de grandeza, embajadas y ejércitos incluidos, con la realidad de incumplir sistemáticamente  las leyes de todos los españoles y la asunción de responsabilidad por parte del Gobierno y  el Tribunal Constitucional. Ya hablan de negociar; atrás quedó la declaración unilateral de independencia. Seguirán mareando la perdiz a la espera de que el PP pierda las elecciones y gobierne España un Gobierno todavía más débil –jamás se vio debilidad semejante en Gobiernos con mayoría absoluta- . 

Para entonces se entablará el eterno debate de definir a España. De “La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios», de 1812 o la  República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia” ,de 1931; la “Unidad de destino en lo universal” del falangismo/franquismo y el “Estado social y democrático de derecho” de 1978, pasaremos a hablar del “Estado Confederal Español,  formado por la nación española, la nación catalana, el pueblo vasco y la nación gallega …-“

cara de pena
 Llegados a este punto todos querrán reformar la Constitución –que falta tiene- .El PSOE aclarará en Andalucía lo de la federación asimétrica, el PP veremos por donde sale en su eterna indefinición, los nacionalistas querrán ser dueños de vidas y haciendas, los comunista-podemitas añorarán los tiempos de Stalin y los recién llegados de Ciudadanos veremos si mantienen el mismo mensaje en Barcelona y en Sevilla.

Mientras tanto las Agencias de Calificación, Mody’s, S&P y Ficht, rebajarán la calificación de la deuda española, ahora calificada como “calidad de grado medio inferíor”  hasta niveles de “basura” como ahora es la deuda catalana. La prima de riesgo volverá a estar por las nubes, los préstamos serán una ensoñación y los parados de Zapatero serán una minucia comparada con lo que veremos. El Estado de 1978 no ha calado en las nuevas generaciones a pesar de que se nos llena la boca de pregonar sus bondades. El Estado de 1936 murió en la cama, de viejo. El Estado de 1978 morirá en la calle, de éxito. Del mundo de los tuertos saldrá un nuevo Zapatero que venga a decirnos “Tranquilos, aquí no pasa ná”


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